POEMA DEL CANTE JONDO |
BALADILLA DE LOS TRES RIOS El río Guadalquivir ¡Ay, amor, El río Guadalquivir ¡Ay, amor, Para los barcos de vela, ¡Ay, amor, Guadalquivir, alta torre ¡Ay, amor, ¡Quién dirá que el agua lleva ¡Ay, amor, Lleva azahar, lleva olivas, ¡Ay, amor, |
POEMA DE LA SIGUIRIYA GITANA
PAISAJE El campo LA GUITARRA Empieza el llanto EL GRITO La elipse de un grito, Desde los olivos, ¡Ay! Como un arco de viola, ¡Ay! (Las gentes de las cuevas ¡Ay! EL SILENCIO Oye, hijo mío, el silencio. EL PASO DE LA SEGUIRIYA Entre mariposas negras, Tierra de luz, Va encadenada al temblor ¿Adónde vas, siguiriya Tierra de luz, DESPUES DE PASAR Los niños miran Los candiles se apagan. Las montañas miran Y DESPUÉS Los laberintos (Sólo queda El corazón (Sólo queda La ilusión de la aurora Sólo queda |
POEMA DE LA SOLEA
TIERRA SECA Tierra seca, (Viento en el olivar, Tierra (Viento por los caminos.
PUEBLO Sobre el monte pelado, PUÑAL El puñal No. El puñal, No. ENCRUCIJADA Viento del Este; ¡AY! El grito deja en el viento (Dejadme en este campo, Todo se ha roto en el mundo. (Dejadme en este campo, El horizonte sin luz (Ya os he dicho que me dejéis SORPRESA Muerto se quedó en la calle LA SOLEA Vestidas con mantos negros Vestida con mantos negros. Piensa que el suspiro tierno Vestida con mantos negros. Se dejó el balcón abierto ¡Ay yayayayay, CUEVA De la cueva salen ( Lo cárdeno El gitano evoca (Torres altas y hombres En la voz entrecortada (Lo negro Y la cueva encalada (Lo blanco ENCUENTRO Ni tú ni yo estamos ALBA Campanas de Córdoba |
POEMA DE LA SAETA
ARQUEROS Los arqueros oscuros Guadalquivir abierto. Anchos sombrero grises, ¡Ay, Guadalquivir! Vienen de los remotos Guadalquivir abierto. Y van a un laberinto. ¡Ay, Guadalquivir!
NOCHE Cirio, candil, La constelación Ventanitas de oro Cirio, candil, SEVILLA Sevilla es una torre Sevilla para herir. Una ciudad que acecha ¡Sevilla para herir! Bajo el arco del cielo, ¡Córdoba para morir! Y loca de horizonte Sevilla para herir. PROCESION Por la calleja vienen PASO Virgen con miriñaque, SAETA Cristo moreno ¡Miradlo, por dónde viene! De España. ¡Miradlo, por dónde va! BALCÓN La Lola MADRUGADA Pero como el amor Sobre la noche verde, La quilla de la luna ¡Ay, pero como el amor |
GRAFICO DE LA PETENERA CAMPANA En la torre Sobre el viento En la torre El viento con el polvo, CAMINO Cien jinetes enlutados, LAS SEIS CUERDAS La guitarra, DANZA En la noche del huerto En la noche del huerto, En la noche del huerto Y en la noche del huerto MUERTE DE LA PETENERA En la casa blanca muere Cien jacas caracolean. Bajo las estremecidas Cien jacas caracolean. Largas sombras afiladas Cien jacas caracolean.
FALSETA ¡Ay, petenera gitana!
DE PROFUNDIS Los cien enamorados CLAMOR En las torres Sobre los vientos Por un camino va En las torres amarillas, El viento con el polvo, |
DOS MUCHACHAS
LA LOLA Bajo el naranjo lava ¡Ay, amor, El agua de la acequia ¡Ay, amor, Luego, cuando la Lola ¡Ay, amor,
AMPARO Amparo, (Ecuador entre el jazmín Oyes los maravillosos Por la tarde ves temblar Amparo, Amparo, |
VIÑETAS FLAMENCAS A Manuel Torres, "Niño de Jerez",
RETRATO DE SILVERIO FRANCONETI Entre italiano Ahora su melodía JUAN BREVA Juan Breva tenía CAFE CANTANTE Lámparas de cristal Sobre el tablado oscuro, LAMENTACION DE LA MUERTE A Miguel Benítez Vine a este mundo con ojos Quise llegar a donde Limoncito amarillo, Sobre el cielo negro, CONJURO La mano crispada As de bastos. Sobre el humo blanco As de bastos. Aprieta un corazón Un corazón As de bastos. MEMENTO Cuando yo me muera Cuando yo me muera, Cuando yo me muera, ¡Cuando yo me muera! |
TRES CIUDADES
MALAGUEÑA La muerte Pasan caballos negros Y hay un olor a sal La muerte BARRIO DE CORDOBA En la casa se defienden Las gentes van suspirando BAILE La Carmen está bailando ¡Niñas, En su cabeza se enrosca ¡Niñas, Las calles están desiertas ¡Niñas, |
SEIS CAPRICHOS
ADIVINANZA DE LA GUITARRA En la redonda CANDIL ¡Oh, qué grave medita Como un faquir indio Cigüeña incandescente
CROTALO Crótalo. En la araña Crótalo.
CHUMBERA Laoconte salvaje. ¡Qué bien estás Múltiple pelotari. ¡Qué bien estás Dafne y Atis,
PITA Pulpo petrificado. Pones cinchas cenicientas Pulpo petrificado.
CRUZ La cruz. Se mira en la acequia. |
ESCENA DEL TENIENTE CORONEL DE LA GUARDIA CIVIL (CUARTO DE BANDERAS) Teniente coronel Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil. Sargento Sí Teniente coronel Y no hay quien me desmienta. Sargento No Teniente coronel Tengo tres estrellas y veinte cruces. Sargento Sí. Teniente coronel Me ha saludado el cardenal arzobispo con sus veinticuatro borlas moradas. Sargento Sí. Teniente coronel Yo soy el teniente. Yo soy el teniente. Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil. (Romeo y Julieta, celeste, blanco y oro, se abrazan sobre el jardín de tabaco de la caja de puros. El militar acaricia el cañón de un fusil lleno de sombra submarina. Una voz fuera) Luna, luna, luna, luna, Luna, luna, luna, luna. Teniente coronel ¿Qué pasa? Sargento Un gitano. (La mirada de mulo joven del gitanillo ensombrece y agiganta los ojirris del teniente coronel de la Guardia Civil) Teniente coronel Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil. Sargento Sí. Teniente coronel ¿Tú, quién eres? Gitano Un gitano. Teniente coronel Gitano Cualquier cosa. Teniente coronel ¿Cómo te llamas? Gitano Eso. Teniente coronel ¿Qué dices? Gitano Gitano Sargento Me lo encontré y lo he traido. Teniente coronel ¿Dónde estabas? Gitano En el puente de los ríos. Teniente coronel Pero, ¿de qué ríos? Gitano De todos los ríos. Teniente coronel ¿Y qué hacías allí? Gitano Una torre de canela Teniente coronel ¡Sargento! Sargento A la orden, mi teniente coronel de la Guardia Civil. Gitano He inventado unas alas para volar, y vuelo. Azufre y rosas en mis labios. Teniente coronel ¡Ay! Gitano Aunque no necesito alas, porque vuelo sin ellas. Nubes y anillos en mi sangre. Teniente coronel ¡Ayy! Gitano En enero tengo azahar. Teniente coronel. (Retorciéndose) ¡Ayyyyy! Gitano Y naranjas en la nieve. Teniente coronel ¡Ayyyy, pun, pin, pam!!! (Cae muerto). (El alma de tabaco y café con leche del teniente coronel de la Guardia Civil sale por la ventana) Sargento ¡Socorro! (En el patio del cuartel, cuatro guardias civiles apalean al gitanillo)
CANCION DEL GITANO APALEADO Veinticuatro bofetadas. Guardia civil caminera, ¡Ay, mandor de los civiles 5 de julio, 1925 |
DIALOGO DEL AMARGO (CAMPO) Una voz Amargo. (Llegan tres jóvenes con anchos sombreros) Joven 1 Vamos a llegar tarde. Joven 2 La noche se nos echa encima Joven 1 ¿Y ése? Joven 2 Viene detrás. Joven 1. (En alta voz) ¡Amargo! Amargo. (Lejos) Ya voy. Joven 2. (A voces) ¡Amargo! Amargo. (Con calma) ¡Ya voy! (Pausa) Joven 1 ¡Qué hermosos olivares! Joven 2 Sí. (Largo silencio.) Joven 1 No me gusta andar de noche. Joven 2 Ni a mí tampoco. Joven 1 La noche se hizo para dormir. Joven 2 Es verdad. (Ranas y grillos hacen la glorieta del estío andaluz. El Amargo camina con las manos en la cintura.) Amargo. Ay yayayay. (El grito de su canto pone un acento circunflejo sobre el corazón de los que le han oído.) Joven 1. (Desde muy lejos) ¡Amargo! Joven 2. (Casi perdido) ¡Amargooo! (Silencio.) (El Amargo está solo en medio de la carretera. Entorna sus grandes ojos verdes y se ciñe la chaqueta de pana alrededor del talle. Altas montañas le rodean. Su gran reloj de plata le suena oscuramente en el bolsillo a cada paso.) (Un Jinete viene galopando por la carretera.) Jinete. (Parando el caballo) ¡Buenas noches! Amargo A la paz de Dios. Jinete ¿Va usted a Granada? Amargo A Granada voy. Jinete Pues vamos juntos. Amargo Eso parece. Jinete ¿Por qué no monta en la grupa? Amargo Porque no me duelen los pies. Jinete Yo vengo de Málaga. Amargo Bueno. Jinete Allí están mis hermanos. Amargo. (Displicente) ¿Cuántos? Jinete Son tres. Venden cuchillos. Ese es el negocio. Amargo De salud les sirva. Jinete De plata y de oro. Amargo Un cuchillo no tiene que ser más que cuchillo. Jinete Se equivoca. Amargo Gracias. Jinete Los cuchillos de oro se van solos al corazón. Los de plata cortan el cuello como una brizna de hierba. Amargo ¿No sirven para partir el pan? Jinete Los hombres parten el pan con las manos. Amargo ¡Es verdad! (El caballo se inquieta.) Jinete ¡Caballo! Amargo Es la noche. (El camino ondulante salomoniza la sombra del animal) Jinete ¿Quieres un cuchillo? Amargo No Jinete Mira que te lo regalo. Amargo Pero yo no lo acepto. Jinete No tendrás otra ocasión. Amargo ¿Quién sabe? Jinete Los otros cuchillos no sirven. Los otros cuchillos son blandos y se asustan de la sangre. Los que nosotros vendemos son fríos. ¿Entiendes? Entran buscando el sitio de más calor, y allí se paran. (El Amargo se calla. Su mano derecha se le enfría como si agarrase un pedazo de oro.) Jinete ¡Qué hermoso cuchillo! Amargo ¿Vale mucho? Jinete Pero ¿no quieres éste? (Saca un cuchillo de oro. La punta brilla como una llama de candil.) Amargo He dicho que no. Jinete ¡Muchacho, súbete conmigo! Amargo Todavía no estoy cansado. (El caballo se vuelve a espantar.) Jinete. (Tirando de las bridas) Pero ¡qué caballo este! Amargo Es lo oscuro. (Pausa.) Jinete Como te iba diciendo, en Málaga están mis tres hermanos. ¡Qué manera de vender cuchillos! En la catedral compraron dos mil para adornar todos los altares y poner una corona a la torre. Muchos barcos escribieron en ellos sus nombres; los pescadores más humildes de la orilla del mar se alumbran de noche con el brillo que despiden sus hojas afiladas. Amargo ¡Es una hermosura! Jinete ¿Quién lo puede negar? (La noche se espesa como un vino de cien años. La serpiente gorda del Sur abre sus ojos en la madrugada, y hay en los durmientes un deseo infinito de arrojarse por el balcón a la magia perversa del perfume y la lejanía.) Amargo Me parece que hemos perdido el camino. Jinete. (Parando el caballo) ¿Sí? Amargo Con la conversación. Jinete ¿No son aquellas las luces de Granada? Amargo No sé. Jinete El mundo es muy grande. Amargo Como que está deshabitado. Jinete Tú lo estás diciendo. Amargo ¡Me da una desesperanza! ¡Ay yayayay! Jinete Porque llegas allí. ¿Qué haces? Amargo ¿Qué hago? Jinete Y si te estás en tu sitio, ¿para qué quieres estar? Amargo ¿Para qué? Jinete Yo monto este caballo y vendo cuchillos, pero si no lo hiciera, ¿qué pasaría? Amargo ¿Qué pasaría? (Pausa.) Jinete Estamos llegando a Granada. Amargo ¿Es posible? Jinete Mira cómo relumbran los miradores. Amargo Si, ciertamente. Jinete Ahora no te negarás a montar conmigo. Amargo Espera un poco. Jinete ¡Vamos, sube! Sube de prisa. Es necesario llegar antes de que amanezca... Y toma este cuchillo. ¡Te lo regalo! Amargo ¡Ay yayayay! (El jinete ayuda al Amargo. Los emprenden el camino de Granada. La sierra del fondo se cubre de cicutas y de ortigas)
CANCION DE LA MADRE DEL AMARGO Lo llevan puesto en mi sábana Día veintisiete de agosto La cruz. ¡Y vamos andando! Vecinas, dadme una jarra La cruz. No llorad ninguna. |